Venezuela liberó a un preso que estaba detenido en la misma cárcel que Nahuel Gallo
En medio de excarcelaciones parciales y cifras cruzadas, el régimen venezolano liberó a un detenido que compartía prisión con el gendarme catamarqueño Nahuel Gallo. Mientras tanto, crece la angustia de las familias que siguen sin noticias.En un contexto de fuertes tensiones y liberaciones a cuentagotas, el régimen de Venezuela excarceló en la madrugada de este lunes a 33 personas detenidas, entre ellas cuatro extranjeros. Uno de los liberados es el argentino-israelí Yaacob Eliahu Harary, de 72 años, quien se encontraba alojado en la cárcel Rodeo I, el mismo penal donde permanece detenido el gendarme catamarqueño Nahuel Gallo.
La información fue difundida inicialmente por la ONG Foro Penal, organización que sigue de cerca cada liberación en Caracas, y luego confirmada por medios locales con fuentes del Gobierno argentino. Desde el jueves pasado, el número total de excarcelados confirmados asciende a 50 personas, aunque el régimen sostiene cifras mucho más altas.
Harary había sido detenido el 4 de septiembre de 2024, cuando intentaba ingresar a Venezuela desde Colombia. Durante meses hubo muy poca información sobre su paradero y su identidad incluso trascendió con errores en su nombre. Hasta el momento, no se informó oficialmente si fue trasladado a una embajada o a un domicilio dentro del país.
En contraste, no hay novedades sobre los otros dos argentinos detenidos por el régimen. Uno de ellos es Nahuel Gallo, arrestado el 8 de diciembre de 2024 en la frontera entre Cúcuta (Colombia) y Táchira (Venezuela). El otro es el abogado Germán Darío Giuliani, detenido en mayo del año pasado y trasladado el 21 de diciembre a la prisión de Yare II, en San Francisco de Yare.
Organismos de derechos humanos indicaron que Harary estuvo todo este tiempo recluido en el Servicio Especial de Máxima Seguridad Rodeo I, donde también permanece Gallo. La esposa del gendarme, María Alexandra Gómez, denunció que los extranjeros siguen aislados e incomunicados: “Las visitas fueron solo para presos políticos venezolanos; a los extranjeros los mantienen completamente apartados”.
La esposa de Giuliani, Verónica Rivero, expresó la profunda angustia de la familia ante la falta de una prueba de vida, reclamo que hasta ahora no tuvo respuesta.
Además del argentino-israelí, el régimen liberó a dos ciudadanos italianos —Alberto Trentini y Mario Burló— y a un hispano-venezolano, Alejandro González, exdirectivo de la petrolera Chevron y exmarido de la defensora de derechos humanos Rocío San Miguel, también recientemente liberada. Los italianos estuvieron detenidos en Rodeo I y fueron trasladados a la residencia del embajador de Italia, desde donde pudieron comunicarse con sus familias.
Mientras el gobierno venezolano habla de 116 liberaciones, Foro Penal solo confirmó 50 hasta ahora, lo que mantiene en vilo a decenas de familias que continúan con vigilias frente a las cárceles, esperando noticias. La incertidumbre crece, especialmente tras la confirmación oficial de la muerte bajo custodia de Edison Torres Fernández, un policía detenido por publicar mensajes críticos contra el régimen.
En ese clima de angustia y espera, la liberación de Harary reavivó las esperanzas, pero también dejó en evidencia que el caso de Nahuel Gallo sigue estancado, sin información oficial ni señales concretas sobre su situación actual.