El debate en la sesión del Senado de la Nación del 2 de octubre se centró en la controversia generada por el veto del presidente Javier Milei a la Ley de Emergencia Pediátrica, una normativa que había logrado la aprobación casi unánime de ambas cámaras del Congreso. En este contexto, la senadora por Catamarca, Lucía Corpacci, se convirtió en una de las voces más críticas contra la decisión del Ejecutivo.
"Parece increíble que estemos nuevamente hablando de la necesidad de la emergencia pediátrica en nuestro país," expresó Corpacci, lamentando que el Presidente haya optado por "gobernar por vetos y decretos, sin escuchar al Congreso ni a la sociedad."
La senadora puso el foco en la crítica situación que atraviesa el Hospital Garrahan, un centro de "excelencia reconocido en todo el país". Corpacci advirtió que el personal médico y profesional de este nosocomio, que atiende a niños desde La Quiaca hasta Ushuaia, está reclamando volver al poder adquisitivo que tenían en diciembre de 2023. "Estamos perdiendo médicos y profesionales formados porque buscan en otro lado lo que acá no reciben", alertó.
El punto central de la crítica de Corpacci apuntó a la argumentación fiscal esgrimida por el Gobierno para vetar la ley. "¿Le parece al Presidente demasiado destinar $115 mil millones al Garrahan, cuando con la eliminación de retenciones benefició a cinco cerealeras y el país perdió $1.500 millones de dólares? Eso sí es vergonzoso", comparó la legisladora, haciendo hincapié en las prioridades económicas del Gobierno.
Además, la senadora defendió la inclusión en el proyecto vetado de la exención del impuesto a las ganancias para guardias en áreas críticas y la derogación de normativas del actual Gobierno que precarizan a residentes y profesionales de la salud.
Corpacci también se refirió a las supuestas descalificaciones del oficialismo hacia el personal de salud: "Los han tratado de ñoquis, de ladrones, de irresponsables. Todos sabemos lo que significa el Garrahan, menos el Presidente y su equipo de salud."
Finalmente, la senadora concluyó con una fuerte acusación de coherencia destructiva: "El Presidente es coherente: coherente para negar la salud pública, la educación, los derechos de los jubilados, de las personas con discapacidad. Esa coherencia para destruir derechos es lo que hoy nos avergüenza. Por eso, junto a mi bloque, rechazamos categóricamente este veto a la Emergencia Pediátrica".
El debate en la sesión del Senado de la Nación del 2 de octubre se centró en la controversia generada por el veto del presidente Javier Milei a la Ley de Emergencia Pediátrica, una normativa que había logrado la aprobación casi unánime de ambas cámaras del Congreso. En este contexto, la senadora por Catamarca, Lucía Corpacci, se convirtió en una de las voces más críticas contra la decisión del Ejecutivo.
"Parece increíble que estemos nuevamente hablando de la necesidad de la emergencia pediátrica en nuestro país," expresó Corpacci, lamentando que el Presidente haya optado por "gobernar por vetos y decretos, sin escuchar al Congreso ni a la sociedad."
La senadora puso el foco en la crítica situación que atraviesa el Hospital Garrahan, un centro de "excelencia reconocido en todo el país". Corpacci advirtió que el personal médico y profesional de este nosocomio, que atiende a niños desde La Quiaca hasta Ushuaia, está reclamando volver al poder adquisitivo que tenían en diciembre de 2023. "Estamos perdiendo médicos y profesionales formados porque buscan en otro lado lo que acá no reciben", alertó.
El punto central de la crítica de Corpacci apuntó a la argumentación fiscal esgrimida por el Gobierno para vetar la ley. "¿Le parece al Presidente demasiado destinar $115 mil millones al Garrahan, cuando con la eliminación de retenciones benefició a cinco cerealeras y el país perdió $1.500 millones de dólares? Eso sí es vergonzoso", comparó la legisladora, haciendo hincapié en las prioridades económicas del Gobierno.
Además, la senadora defendió la inclusión en el proyecto vetado de la exención del impuesto a las ganancias para guardias en áreas críticas y la derogación de normativas del actual Gobierno que precarizan a residentes y profesionales de la salud.
Corpacci también se refirió a las supuestas descalificaciones del oficialismo hacia el personal de salud: "Los han tratado de ñoquis, de ladrones, de irresponsables. Todos sabemos lo que significa el Garrahan, menos el Presidente y su equipo de salud."
Finalmente, la senadora concluyó con una fuerte acusación de coherencia destructiva: "El Presidente es coherente: coherente para negar la salud pública, la educación, los derechos de los jubilados, de las personas con discapacidad. Esa coherencia para destruir derechos es lo que hoy nos avergüenza. Por eso, junto a mi bloque, rechazamos categóricamente este veto a la Emergencia Pediátrica".