Polémica en la cordillera: denuncian a turistas por acampar en un área prohibida y dejar residuos
Un paraíso natural de la cordillera quedó en el centro de la polémica. Turistas fueron señalados por acampar donde está prohibido y dejar basura, aunque ellos salieron a defenderse y dieron su versión de los hechos.La difusión de imágenes que se viralizaron en redes sociales desató un fuerte malestar en Fiambalá, luego de que se acusara a un grupo de turistas de acampar en un sector no habilitado de la Laguna Celeste, en plena cordillera, y de dejar residuos en el lugar.
Según se informó, el área donde se instaló el campamento no permite el pernocte, y además los visitantes habrían accedido con vehículos de menor porte, que no serían aptos para ese tipo de terreno, lo que también generó preocupación por el impacto ambiental.
La situación escaló cuando comenzaron a circular imágenes en las que se observan bolsas de basura esparcidas en el sector, lo que provocó indignación entre vecinos y usuarios de redes sociales. De acuerdo a lo publicado por medios locales, autoridades municipales se dirigían hacia la zona para constatar lo ocurrido e iniciar las actuaciones correspondientes.
La versión de los turistas
Ante las acusaciones, uno de los presuntos involucrados salió a dar su versión a través de comentarios en Facebook. El hombre negó haber arrojado residuos y aseguró que las bolsas que aparecen en las imágenes contenían basura recolectada por ellos mismos durante una recorrida alrededor del lago.
“Esa bolsa de basura y la otra blanca son las que juntamos dando la vuelta al lago”, sostuvo. Además, explicó que solo pudieron retirar una de ellas porque no contaban con más espacio en el vehículo, dejando la restante para una futura visita.
El descargo no pasó desapercibido y sumó más polémica: “Somos porteños y juntamos la mugre de ustedes. Tenemos que hacer más de 1500 kilómetros para enseñarles a ser más limpios y cuidar nuestra tierra”, expresó, generando reacciones divididas.
Mientras se aguarda el resultado de la investigación oficial, el episodio volvió a poner en agenda la necesidad de cuidar los entornos naturales de Catamarca, especialmente en zonas de alta fragilidad ambiental y creciente atractivo turístico.